Solis, fabricante chino de inversores solares, presentó en RE+ México 2025 una nueva línea de soluciones híbridas con respaldo y monitoreo inteligente, dirigidas al mercado residencial, comercial e industrial. La compañía destacó que el crecimiento de la generación distribuida en México —impulsado por la ampliación de los límites para autoconsumo— coincide con una mayor demanda de sistemas que integran almacenamiento energético, control digital y eficiencia operativa.
En entrevista exclusiva con Cuatro Cero, Sergio Rodríguez, CTO de Solis para Latinoamérica, explicó que Solis cumple este año dos décadas desde su fundación en Ningbo, China, y tiene presencia en México desde 2013. “La empresa empezó enfocada en Asia, pero hoy operamos en más de 130 países, con soluciones adaptadas a cada segmento: residencial, comercial-industrial y gran escala”, señaló.
En febrero de 2025, la empresa fue reconocida por BloombergNEF como fabricante de inversores fotovoltaicos Tier 1, una clasificación que considera la bancabilidad de las marcas, su historial en proyectos de gran escala y la confiabilidad técnica de sus productos. El reconocimiento coincide con el vigésimo aniversario de la compañía y refuerza su posición como proveedor global con procesos de manufactura integrados, control de calidad propio y cumplimiento con certificaciones internacionales.
Entre sus desarrollos más recientes, Rodríguez destacó la nueva gama de inversores híbridos, con potencias desde 5 hasta 60 kilowatts. Estos equipos permiten integrar paneles solares, baterías y generadores en un mismo sistema, brindando continuidad operativa en caso de interrupciones eléctricas o baja calidad de red. “Siempre vas a tener energía. Es una solución flexible, tanto para residencias como para aplicaciones industriales”, explicó.
La compañía también impulsa Solis Cloud, una plataforma de monitoreo en la nube que permite a los usuarios visualizar parámetros clave como generación, consumo, inyección a red y comportamiento del sistema. “Hace seis años nadie preguntaba por monitoreo. Hoy es una exigencia. El cliente quiere saber cuánta energía genera, cuánto consume, cómo se comporta su sistema”, afirmó.
Rodríguez subrayó que los cambios en el marco regulatorio —incluida la nueva modalidad de sistemas de autoconsumo de hasta 20 megawatts— abren la puerta a inversiones más ambiciosas en generación solar in situ. Sin embargo, aclaró que más allá del incentivo legal, lo que mueve al mercado es la rentabilidad. “Esto no es un gasto. Es una inversión que desde que se enciende empieza a generar dinero”, dijo.
También destacó la evolución tecnológica del sector. “Hace cinco años, un inversor de 100 kilowatts pesaba 150 kilos. Hoy ese mismo equipo es más ligero, más compacto, más eficiente y cuesta menos. Todo avanza: más potencia en menos espacio, mejor rendimiento y mejor precio”, detalló.
Para Rodríguez, el almacenamiento tendrá un papel cada vez más relevante en regiones con redes inestables o alta incidencia de apagones, como Yucatán, Baja California Sur o Monterrey. “Tener independencia energética ya no es una idea del futuro. Es una necesidad que cada vez más usuarios reconocen como viable y urgente”, concluyó.
Solis, fabricante chino de inversores solares, presentó en RE+ México 2025 una nueva línea de soluciones híbridas con respaldo y monitoreo inteligente, dirigidas al mercado residencial, comercial e industrial. La compañía destacó que el crecimiento de la generación distribuida en México —impulsado por la ampliación de los límites para autoconsumo— coincide con una mayor demanda de sistemas que integran almacenamiento energético, control digital y eficiencia operativa.
En entrevista exclusiva con Cuatro Cero, Sergio Rodríguez, CTO de Solis para Latinoamérica, explicó que Solis cumple este año dos décadas desde su fundación en Ningbo, China, y tiene presencia en México desde 2013. “La empresa empezó enfocada en Asia, pero hoy operamos en más de 130 países, con soluciones adaptadas a cada segmento: residencial, comercial-industrial y gran escala”, señaló.
En febrero de 2025, la empresa fue reconocida por BloombergNEF como fabricante de inversores fotovoltaicos Tier 1, una clasificación que considera la bancabilidad de las marcas, su historial en proyectos de gran escala y la confiabilidad técnica de sus productos. El reconocimiento coincide con el vigésimo aniversario de la compañía y refuerza su posición como proveedor global con procesos de manufactura integrados, control de calidad propio y cumplimiento con certificaciones internacionales.
Entre sus desarrollos más recientes, Rodríguez destacó la nueva gama de inversores híbridos, con potencias desde 5 hasta 60 kilowatts. Estos equipos permiten integrar paneles solares, baterías y generadores en un mismo sistema, brindando continuidad operativa en caso de interrupciones eléctricas o baja calidad de red. “Siempre vas a tener energía. Es una solución flexible, tanto para residencias como para aplicaciones industriales”, explicó.
La compañía también impulsa Solis Cloud, una plataforma de monitoreo en la nube que permite a los usuarios visualizar parámetros clave como generación, consumo, inyección a red y comportamiento del sistema. “Hace seis años nadie preguntaba por monitoreo. Hoy es una exigencia. El cliente quiere saber cuánta energía genera, cuánto consume, cómo se comporta su sistema”, afirmó.
Rodríguez subrayó que los cambios en el marco regulatorio —incluida la nueva modalidad de sistemas de autoconsumo de hasta 20 megawatts— abren la puerta a inversiones más ambiciosas en generación solar in situ. Sin embargo, aclaró que más allá del incentivo legal, lo que mueve al mercado es la rentabilidad. “Esto no es un gasto. Es una inversión que desde que se enciende empieza a generar dinero”, dijo.
También destacó la evolución tecnológica del sector. “Hace cinco años, un inversor de 100 kilowatts pesaba 150 kilos. Hoy ese mismo equipo es más ligero, más compacto, más eficiente y cuesta menos. Todo avanza: más potencia en menos espacio, mejor rendimiento y mejor precio”, detalló.
Para Rodríguez, el almacenamiento tendrá un papel cada vez más relevante en regiones con redes inestables o alta incidencia de apagones, como Yucatán, Baja California Sur o Monterrey. “Tener independencia energética ya no es una idea del futuro. Es una necesidad que cada vez más usuarios reconocen como viable y urgente”, concluyó.
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