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Manufactura aditiva acelera integración en industria automotriz mexicana

En México, ya se fabrican piezas de automóviles con impresoras 3D que cumplen estrictos estándares de calidad y seguridad que establecen las normas de IATF e ISO.

Los Censos Económicos 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registraron por primera vez el uso industrial de impresoras 3D en México, un hecho inédito en la estadística económica nacional. Según Centro México Digital, el levantamiento identificó manufactura aditiva en empresas que producen equipo aeroespacial, automóviles, autopartes, camiones y componentes electrónicos. Aunque sólo 0.5% de las compañías utiliza esta tecnología, el registro confirma un cambio estructural: la impresión 3D dejó de ser experimental y comenzó a incorporarse en procesos reales de diseño, ingeniería y producción.

Este avance responde a la maduración de plataformas industriales, al uso de gemelos digitales y a la digitalización completa del ciclo de desarrollo. Los modelos tridimensionales se comparten en formatos estándar, lo que permite transferir geometrías, tolerancias y parámetros de fabricación entre plantas globales. Esta interoperabilidad es fundamental porque la integración de piezas impresas en 3D a la cadena de suministro automotriz depende de su compatibilidad con los sistemas de gestión de la calidad definidos por IATF e ISO, donde trazabilidad, repetibilidad y validación son requisitos obligatorios sin importar cómo se fabriquen las piezas y componentes automotrices.

En entrevista exclusiva con Cuatro Cero, Moisés Arturo Clemente Guzmán, ingeniero de aplicaciones en Shift 3D, explicó que la impresión 3D tiene aplicaciones en diseño, prototipado, pre-producción, producción en serie corta y refacciones de automóviles. En México, la tecnología ya se utiliza para fabricar componentes internos no visibles, piezas funcionales de sistemas de iluminación, conectores complejos y soportes que requieren geometrías difíciles de obtener por moldeo o mecanizado convencional.

Shift 3D aseguró en ITM 2025 que la manufactura aditiva es una realidad en la producción de automóviles y autopartes en México.

Shift 3D presentó sus soluciones de manufactura aditiva para el sector automotriz en el marco de la séptima edición de Industrial Transformation Mexico, la Hannover Messe de América Latina y America’s Mobility of the Future. La empresa es originaria de Jalisco, donde opera su fábrica y principal centro de distribución, ubicado en Zapopan. Fundada en 2018, se ha consolidado como uno de los principales habilitadores de manufactura aditiva industrial en el país. La compañía pronostica una demanda creciente de tecnologías de impresión 3D en el país en los sectores automotriz, industrial, aeroespacial y médico. La compañía distribuye plataformas como HP Multi Jet Fusion, Desktop Metal, Formlabs, EnvisionTec, PostPro y Materialise Magics, y ofrece servicios de fabricación para empresas que requieren piezas funcionales o prototipos.

La manufactura aditiva es una realidad en México

Según datos de Shift 3D, en iluminación automotriz, la plataforma HP Multi Jet Fusion permitió producir piezas para análisis de tolerancias, validación de secuencias de ensamble y pruebas de empaque (packaging test), con propiedades comparables a las piezas moldeadas por inyección. Además, la manufactura aditiva también modificó procesos de automatización. Un proveedor de interiores automotrices fabricó un fin de brazo robótico monolítico para extraer piezas de un molde de inyección, integrando ductos, guiados y localizadores en una sola estructura. Esto eliminó el desajuste progresivo típico de herramientas ensambladas, redujo mantenimiento y mantuvo repetibilidad en un entorno de producción automatizado.

Shift 3D ofrece soluciones de manufactura aditiva que ya están integradas en la producción de vehículos y autopartes que se producen en México.

Aunque el mercado de manufactura aditiva en México aún está en desarrollo y opera con menor intensidad que en países como Alemania o Estados Unidos, la tendencia apunta a una adopción acelerada en el país, que es uno de los principales productores de automóviles y autopartes en el mundo. Sin embargo, como refirió en la entrevista el ingeniero Clemente Guzmán, la adopción generalizada de procesos de manufactura aditiva en la cadena automotriz dependerá de la capacidad que tengan los proveedores de demostrarle al mercado que esta tecnología produce piezas y componentes que cumplen con los estrictos requisitos de calidad y seguridad que establecen normas internacionales como IATF e ISO.

Por último, el directivo de Shift 3D aclaró que, en términos industriales, la impresión 3D no desplaza a los procesos tradicionales, sino que los complementa. A medida que los fabricantes adoptan técnicas de diseño, simulación y validación digital, la manufactura aditiva se integra como un recurso que aporta rapidez, agilidad y precisión en áreas donde el mecanizado o el estampado no pueden responder con la misma flexibilidad. Además, su enfoque de adición de material —en lugar de sustracción— reduce de manera significativa el desperdicio, lo que la convierte en una alternativa más eficiente y sustentable dentro del ecosistema de producción automotriz.